En Francia, la autorización de un rótulo exterior lleva unos dos
meses de tramitación. Es un plazo reglamentario: no se negocia y no
se acelera.
El error clásico consiste en presentar el expediente después de
aprobar el presupuesto, con la fabricación ya lanzada. El proyecto
se queda entonces dos meses parado antes del montaje, y la fecha de
inauguración se cae.
Nosotros preparamos el expediente durante el diseño y lo
presentamos en cuanto se validan las maquetas, sin esperar a cerrar
el presupuesto. La tramitación corre mientras el taller produce, y
no después. Es lo que pone la fabricación y la tramitación en el
mismo periodo, en lugar de encadenarlas.